Hoy ha
sido el día de la encuesta definitiva. Mucho hemos hablando de los
resultados de estos cuartos comicios celebrados en los últimos
cuatro años, sin que los responsables políticos hayan puesto de
acuerdo para formar gobierno. Me temo que estos resultados ayuden a
estabilizar la situación. Ninguno de los bloques ideológicos obtiene
la mayoría absoluta, lo que no augura nada bueno. Ha quedado patente
que la decisión de repetir las elecciones fue una temeridad y los
resultados un desastre para todos y más para quién tomó la decisión
de convocarlas, que debe asumir su responsabilidad; conociéndole no
o hará.
El PSOE
gana, Vox se dispara y Ciudadanos se hunde en unas elecciones que
complican aún más la gobernabilidad. Por primera vez, una agrupación
de electores de Teruel consigue entrar en el Congreso. Resumiendo:
ha habido una participación del 69,87%, algo menos que en el 28 de
Abril. El PSOE ha ganado las elecciones perdiendo 3 escaños; el PP
gana 21; y la extrema derecha asciende a la tercera fuerza con 52;
hecatombe de Cs que cae hasta los 10 escaños. Unidas Podemos, con
26, pierde 7 escaños, que se van a las otras confluencias y a Más
País que entra en el Congreso.
Tras su
desplome en abril, el Partido Popular ahora recupera casi una
veintena de escaños (de 66 a 88) y alcanza el 20,81% de los votos,
por lo que Pablo Casado se ve ratificado como alternativa a Pedro
Sánchez. Ciudadanos se hunde y pasa de tercera a sexta fuerza
política, mientras Rivera anuncia un Congreso extraordinario que
resolverá si sigue como líder; no parece comprensible que se esconda
tras diez escaños durante una legislatura; su hundimiento alcanza a
Catalunya que consigue dos escaños. El PNV refuerza su victoria al
lograr siete escaños, uno más que en los comicios de abril.
Las
elecciones generales le han dado a Esquerra Republicana de Cataluña,
13 escaños, uno menos que en los comicios del 28A, pero suficientes
para mantener el liderazgo en Catalunya y volver a ser clave en un
posible gobierno de izquierdas. El independentismo catalán mejora
sus resultados. La suma de ERC, Junts per Catalunya y la CUP da 23
escaños, uno más que en los comicios del 28A. En general, estas
elecciones han servido para que la derecha se refuerce y para que
tengamos una extrema derecha de las más fuertes de Europa; todo un
logro político para quién las convocó.
Vamos ha hacer una retrospectiva de lo
ocurrido los últimos días. Las encuestas y sondeos coincidían en sus
premoniciones, salvo la gran encuesta del Centro de Investigaciones
Sociológicas que se desmarcó de todas.
El último día en el que se permitió publicar encuestas y sondeos fue
el pasado día cuatro de noviembre. Ese
mismo día por la noche, tuvo lugar el debate que protagonizaron los
cinco principales partidos políticos: PSOE, Unidas Podemos, PP,
Ciudadanos y Vox. Cada una de las encuestas, si bien estimaban
resultados distintos, había un común denominador; nada estaba
garantizado para que el bloqueo político vaya a terminar después de
las elecciones. Y viendo los resultados parece que las cosas han ido
por este camino.
Los datos del último
Barómetro de Octubre del CIS, le otorgaba
una amplia victoria al PSOE (133-150 escaños) con la que podría
pactar tanto con Ciudadanos (27-35) como con Unidas Podemos (37-45)
o el Partido Popular (74-81) y alcanzar la mayoría. Teniendo en
cuenta estos posibles resultados, podría formarse una gran coalición
entre el bipartidismo, que facilitaría un Gobierno de sobrada
mayoría absoluta (176). Según los datos del CIS, la derecha no
sumaría de ninguna de las maneras la mayoría absoluta. Nada ha
resultado ser como pronosticó el CIS. Todo ha resultado ser una
falsedad más y una manipulación de la opinión pública de máximo
alcance.
La estimación de voto y escaños, según el
promedio de las encuestas, publicado el último día permitido,
relacionándolas con los resultados del 28A, resultaba ser el
siguiente: PSOE 121 escaños (-2); PP 96 (+28); UP 32 (-10); Cs 15
(-42); Vox 44 (+20); Más País 3. Con estas estimaciones, las
dos opciones con más apoyo para el día después, sería de un Gobierno
monocolor socialista y un pacto PSOE-Podemos.
Si los relacionamos con los resultados, podríamos decir que ha sido
todo un pleno de bingo.
Permítanme que haga memoria sobre algunos de los procesos
electorales que ocuparon buena parte de la historia de España hace
unos años, con algunas semejanzas con la historia actual. Me remonto
al 12 de abril de 1931, cuando la ciudadanía eligió a los partidos
republicanos y socialistas, contra los monárquicos que dieron la
espalda al rey. Las elecciones, que se habían convocado para
consolidar el sistema y conseguir mayor apoyo para la monarquía,
resultaron ser la perdición. La monarquía era un símbolo de
decadencia y republicanos y socialistas, decidieron convertir las
elecciones municipales, en un verdadero plebiscito, sobre la
continuidad de la monarquía en España. No se consiguió el objetivo
de consolidar el sistema, sino derrocarlo. Pedro Sánchez, con la
convocatoria de elecciones, no ha conseguido consolidar su posición
sino debilitarlo; el ansia del poder hace perder la razón en cuanto
se aleja de la realidad.
Con la
proclamación de la República y la celebración de elecciones
legislativas el 28 de junio de 1931, se inició un proceso
constituyente. El Estado republicano quedaría legitimado
democráticamente por las elecciones y la probación de la
Constitución. La primera vuelta electoral, se celebró el 28 de
junio. Se presentaron candidaturas por la Conjunción
Republicano-Socialista, compuesta por el PSOE, los radicales de
Lerroux, los radical-socialistas, la Derecha Liberal Republicana de
Alcalá-Zamora y la Acción Republicana de Azaña. Cada partido se
presentaba con su propio programa. Las elecciones dieron el triunfo
a la Conjunción Republicano-Socialista. La derecha y el centro
republicanos quedaron reducidos a un papel testimonial, en tanto que
la derecha monárquica sufrió un serio revés. Algo parecido a lo que
le ha ocurrido a Ciudadanos, por sus vaivenes y oposición a Pedro
Sánchez.
El 19 de
noviembre de 1933 se celebró la primera vuelta de las segundas
elecciones generales. Fueron las primeras en que las mujeres
ejercieron el derecho al voto. Las elecciones dieron la mayoría a
los partidos de derecha y centro-derecha, quienes procedieron a
desmantelar la obra reformista del primer gobierno, dando comienzo
al denominado bienio negro entre 1933 y 1936. Con los resultados de
las elecciones de hoy, con unos resultados tan estrechos, el peligro
del desmantelamiento de derechos y libertades, puede hacerse
realidad, trasladándonos a pasados tiempos oscuros.
Los días
16 y 23 de febrero de 1936 se celebraron las terceras elecciones
generales, y últimas de la República. Se enfrentaban los dos bloques
históricamente irreconciliables. Una coalición de izquierdas de
republicanos, socialistas y comunistas, se agruparon en torno al
Frente Popular. Su programa preveía amnistiar a los represaliados
políticos y poner en funcionamiento la legislación reformista
suspendida durante el bienio anterior. Los resultados dieron la
victoria al Frente Popular, contra los partidos de la derecha,
aglutinados en torno al Bloque Nacional. Comenzaba el principio del
fin. Desde entonces no hemos vuelto a tener en España un jefe del
Estado elegido en las urnas.
Según el artículo 69.7 de la Ley Orgánica
5/1985, del régimen electoral general, "Durante
los cinco días anteriores al de la votación queda prohibida la
publicación y difusión o reproducción de sondeos electorales por
cualquier medio de comunicación", por lo
que en España no se ha podido publicar ninguna encuesta ni sondeo;
pero como cada año, con información procedente de medios
extranjeros, hemos podido conocer como va el estado de la cuestión.
El Periòdic d'Andorra ha venido publicando hasta seis entregas del 'tracking'
preelectoral del GESOP, para conocer la
evolución de los votos y los escaños en el Congreso de los
Diputados.
El
independentismo catalán, según El Periòdic estaba en condiciones de
mantener su hegemonía en Catalunya, como ha ocurrido, pero frenando
el ascenso. ERC conservaba sus expectativas de obtener 12-13
parlamentarios. A la victoria de Esquerra habría que sumar los 6-7
escaños que conseguirían JxCat y los 3-4 diputados con los que
debutaría la CUP. Así, las fuerzas secesionistas podrían obtener la
mitad de los 48 escaños catalanes en liza.
El
PSOE+UP+MP, han conseguido 158 escaños, frente al trifachismo (que
ahora se convierten en dos) PP+Vox+Cs, han conseguido 149); lo que
se dice un empate técnico que nos aboca, posiblemente, a otro
bloqueo, que es lo que se pretendía superar con la convocatoria de
las elecciones. El PSOE podría gobernar con UP+PNV+ERC; de esta
forma se podría avanzar en una solución al problema territorial;
pero conociendo el percal, me temo que no podrá ser.
Gana el
PSOE, se debilita un poco más la izquierda, la extrema derecha se
alza en su máxima expresión, el PP eleva su poder, se hunde
Ciudadanos y se mantiene la fortaleza del independentismo lo que
hace la gobernabilidad aún más difícil, casi imposible. Creo que el
mejor fichaje que ha hecho Vox en este camino electoral ha sido
Pedro Sánchez. El PSOE con su afán de repetir las elecciones ha
conseguido pasar los escaños de Ciudadanos a la extrema derecha de
Vox.
Pedro
Sánchez ha ganado las elecciones por la mínima, dando la victoria de
hecho a la derecha y a la extrema derecha unida, sin convencer con
sus argumentos. Quería gobernar en solitario como un caudillo y la
ciudadanía no se lo ha consentido. Vino a por lana y salió
trasquilado.
Me temo
que mientras sigan las mismas caras mandando en los partidos, la
situación política seguirá siendo la misma. Nuevo bloqueo o trágala.
Al tiempo, espero, verlo.