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Su vida
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Carrera musical
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Influencias y características de su
interpretación
Paco de Lucía
(Francisco Sánchez Gómea), nació en Algeciras, Cádiz, el 21 de
diciembre de 1947 y falleció en Playa del Carmen, Quintana Roo,
México, 25 de febrero de 2014.
Hermano menor de
la dinastía de «Los Lucía», junto a Ramón de Algeciras y Pepe de
Lucía, recibió como educación musical de la mano de su padre,
Antonio Sánchez Pecino, también guitarrista. En un ambiente familiar
muy cercano al mundo flamenco, Paco de Lucía pronto tomó contacto
con algunas de las principales figuras del mundo flamenco, entre las
que algunas de sus principales influencias fueron el Niño Ricardo y
Sabicas. Tras darse a conocer al mundo flamenco español en el
Concurso Internacional de Arte Flamenco de Jerez de la Frontera de
1962, grabó sus primeros discos junto a su hermano Pepe formando
parte del conjunto Los Chiquitos de Algeciras. En los años
siguientes colaboró al toque con los cantaores Fosforito y El
Lebrijano y desde 1969 con Camarón de la Isla.
A partir de la
publicación de Fuente y caudal en 1973, su música llegó al público
mayoritario. Con el paso de los años su música fue progresivamente
abriéndose a nuevos estilos al tiempo que comenzaba a interpretarse
en ámbitos más alejados de los tradicionales tablaos españoles y
latinoamericanos. Actuó con éxito en Europa, Norteamérica y Japón,
ocupando estas giras la mayor parte de su tiempo.
Considerado una de
las principales figuras del flamenco actual, se le atribuye la
responsabilidad de la reforma que llevó este arte a la escena
musical internacional gracias a la inclusión de nuevos ritmos desde
el jazz, la bossa nova y la música clásica. De este modo destacan
sus colaboraciones con artistas internacionales como Carlos Santana,
Al Di Meola o John McLaughlin, pero también con otras figuras del
flamenco como Camarón de la Isla o Tomatito, con quienes modernizó
el concepto de flamenco clásico. A lo largo de su carrera grabó un
total de 38 discos, incluyendo cinco antologías y cinco discos en
directo, además de numerosas colaboraciones al toque de cantaores e
intérpretes de numerosos estilos musicales.
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Recibió, entre
otros muchos galardones, dos premios Grammy latinos por sus álbumes
Cositas buenas (2004) y En vivo Conciertos España (2010), el Premio
Nacional de Guitarra de Arte Flamenco, la Medalla de Oro al Mérito
en las Bellas Artes (1992), Hijo predilecto de la provincia de Cádiz
(1997), Hijo predilecto de Algeciras (1998), la Medalla de Plata de
Andalucía, la Distinción Honorífica de los Premios de la Música
(2002), el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (2004), Doctor
Honoris Causa por la Universidad de Cádiz (2009) y por el Berklee
College of Music (2010).
Carrera musical
Francisco Sánchez
Gómez nació en el número 8 de la calle San Francisco de Algeciras en
el popular barrio de La Fuentenueva. Fue el menor de cinco hermanos,
hijo de Lucía Gomes Gonçalves «La Portuguesa» y Antonio Sánchez
Pecino, tocaor aficionado de guitarra que había aprendido de la mano
de Manuel Fernández «Titi de Marchena» (primo hermano de Melchor de
Marchena) y que trabajaba en tablaos y fiestas de la localidad con
el nombre de «Antonio de Algeciras», al tiempo que se dedicaba a la
venta de fruta en la plaza de abastos de la localidad y a la venta
ambulante de telas.
Gracias a sus
amistades en el mundo del flamenco de la localidad, Antonio Sánchez
pudo poner a sus hijos en contacto con algunos de los mejores
artistas de su tiempo, como Antonio «El Chaqueta», «Chato» Méndez,
Rafael el Tuerto, «el Brillantina de Cádiz» y Antonio Jarrita. De
este modo pudo enseñar a todos sus hijos una profesión a la que
preveía futuro, y pronto fueron tres de ellos los que destacaron en
las artes flamencas, Ramón, Pepe y Francisco. Sus otros dos hijos,
Carmen y Antonio, también estudiaron cante y guitarra, aunque no
acabaron dedicándose a ello. Así, al cumplir Francisco cinco años su
familia se trasladó a la calle Barcelona del barrio de «La
Bajadilla», y a partir de los seis años comenzó a recibir clases de
guitarra de la mano de su padre y de su hermano Ramón. Por deseo de
su padre se dedicó a aprender los fundamentos de la guitarra
flamenca, manteniéndose alejado de virtuosismos y centrándose en los
estándares del toque y en el acompañamiento del cante, tanto de su
hermano Pepe como de su hermana María.
A partir de los
once años comenzó a dedicar más tiempo al aprendizaje de la guitarra
tras haber tenido que abandonar los estudios. En su preparación
musical fue decisivo el contacto que su familia tenía con el más
afamado guitarrista de su tiempo, Niño Ricardo, que solía visitarlos
a menudo y, a partir de 1960, el descubrimiento de Agustín Castellón
«Sabicas», después de que sus discos comenzaran a llegar al país.
Conocido ya en el ámbito local, actuó por primera vez en el cine
Terraza de Algeciras a finales de 1959 junto a su hermano Pepe, con
quien formó poco después un conjunto flamenco llamado Paco y Pepe de
Algeciras y poco después Los Chiquitos de Algeciras.
Tras grabar tres
elepés con Hispavox en 1961, ambos hermanos se presentaron en 1962
al Concurso Internacional de Arte Flamenco de Jerez de la Frontera,
donde Pepe ganó cantando por malagueñas, y a Paco, que era demasiado
joven para participar, se le concedió el premio Javier Molina,
creado ex profeso para él. Los premios ganados, 35 000 pesetas por
parte de Pepe y 4 000 de Paco, junto al dinero que enviaba el
hermano mayor Ramón mientras trabajaba en el conjunto de Juanito
Valderrama, permitieron que la familia mudara su residencia a la
calle Ilustración de Madrid.
Pronto los dos
hermanos Pepe y Paco comenzaron a trabajar en tablaos de la capital
de España, de tal modo que en 1963 fueron contratados por José
Greco, director de una compañía de ballet clásico español, para
realizar una gira de nueve meses por Sudamérica. A la vuelta
participaron en la grabación de varios discos acompañando en el
toque a Fosforito y El Lebrijano, y grabaron un disco como «Los
Chiquitos de Algeciras», donde versionaba temas populares
iberoamericanos. En 1967 Paco de Lucía, tras haber viajado por
varios países europeos con el Festival Flamenco Gitano, grabó su
primer disco en solitario, La fabulosa guitarra de Paco de Lucía,
entablando sus primeros contactos con el mundo de la música de jazz
gracias a Pedro Iturralde, con quien grabó también dos discos
llamados Flamenco Jazz, y conociendo a Camarón de la Isla. La
amistad con el cantaor isleño se tradujo en la participación del
guitarrista, también de su hermano Pepe, en sus siete primeros
discos como acompañamiento y en la aparición de ambos en el film
Sevillanas de Carlos Saura de 1992.
Su disco Fuente y
caudal de 1973, en el que se encontraba la rumba Entre dos aguas,
alcanzó en pocos meses el número uno en ventas en España y propició
el acercamiento del guitarrista al gran público y el reconocimiento
mundial. Fruto de ello fue su actuación de 1975 en el Teatro Real de
Madrid, y, sobre todo, los nuevos trabajos en el mundo del jazz con
actuaciones junto a Carlos Santana y a Al Di Meola, en 1977, y en
las giras europeas y japonesas de este último, John McLaughlin y
Chick Corea, a partir de 1980. Estas actuaciones con artistas
internacionales se complementaban con las que realizaba con su
sexteto, más flamenco, formado por sus hermanos Pepe y Ramón, Jorge
Pardo, Carles Benavent, Rubem Dantas y Manolo Soler.
Abierto a nuevas
músicas, Paco de Lucía fue abandonando el flamenco más académico con
sus posteriores discos, Solo quiero caminar (1981), en menor medida
Siroco (1987) y principalmente con Zyryab (1990), disco en el que
mejor se aprecia la fusión flamenco-jazz con el uso de teclados o
pianos junto a los tradicionales instrumentos y la participación de
artistas como Chick Corea o Manolo Sanlúcar. En los años siguientes
grabó varios discos en directo, entre ellos uno de música clásica,
el Concierto de Aranjuez (1991), y dos discos de flamenco-jazz,
hasta que en 1998 publicó Luzía, homenaje a su madre que había
fallecido un año antes y a Camarón de la Isla, y Cositas buenas
(2004), que muestran ya la madurez del artista.
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Escultura de Paco de Lucía
obra de Nacho Falgueras de 1994, en su localidad natal |
Influencias y características de su interpretación
Paco de Lucía
recibió la influencia de dos escuelas, la del Niño Ricardo
(1904-1972), considerado como una de las figuras más destacadas de
la guitarra flamenca y el precursor más directo de Paco de Lucía, y
la de Sabicas (1912-1990), a quien se considera como el máximo
influyente en el desarrollo y perfeccionamiento de la guitarra
flamenca como instrumento de concierto (antes, la guitarra era un
instrumento de acompañamiento al cantaor).
La contribución de
Sabicas en el flamenco es doble, por un lado amplía la técnica de la
guitarra flamenca (inventó, por ejemplo, la alzapúa en una cuerda y
el rasgueo de tres dedos), y por otro destaca como un compositor de
categoría, ya que sus obras se caracterizan no por unir falsetas
―frases líricas que toca el guitarrista cuando el cantaor deja de
cantar―, sino por crear una estructura melódica, rítmica y armónica
perfectamente coherente de principio a fin, como en cualquier obra
clásica, cosa que en el flamenco nunca se había hecho, a excepción
de algunas figuras coetáneas ―por ejemplo, Esteban de Sanlúcar
(1910-1989), en creaciones como Mantilla de feria o Panaderos
flamencos―. Pocas cosas cabe objetar al toque de Sabicas, que gozaba
de una extraordinaria técnica con una amplia sonoridad ―muchas veces
tocaba en los escenarios sin micrófono― debida a su fuerte pulsación
y a la enorme calidad de sus composiciones.
Yo no necesito
nada, estaría todo el día echado. Soy el más indolente del mundo. Lo
que pasa es que entro en la rutina y tengo compromisos, hago giras,
más que ir yo, me llevan.
Paco de Lucia, en
2011.
La mayor
contribución de Paco de Lucía al flamenco es la de haber conseguido
popularizarlo e internacionalizarlo, aunque ello haya supuesto
muchas veces una merma de la pureza en el toque. Está considerado
como un espléndido intérprete por su virtuosismo y su personalísimo
estilo, que se puede definir como vigoroso y rítmico. Este estilo se
manifiesta en la calidad de numerosas obras del artista. Entre
ellas, Entre dos aguas (rumba), La Barrosa (alegrías), Barrio la
Viña, Homenaje al Niño Ricardo (soleá), Almoraima (bulerías),
Guajiras de Lucía y Río Ancho (rumba).
Es importante
además el esfuerzo que ha realizado este artista por dar a conocer
el flamenco al público de fuera de España y el haberse atrevido a
"darle otro aire" mezclándolo con otros estilos, que, aunque de
estructuras melódicas y rítmicas diferentes, pueden congeniar bien
con él. Paco de Lucía ha abierto el camino para este tipo de
experimentaciones y fusiones del flamenco con diversas músicas.
Otro aporte de
Paco de Lucía al arte flamenco contemporáneo ha sido la inclusión
del cajón. Este instrumento de la música afroperuana es conocido por
Paco de Lucía en Perú a fines de los años setenta, de manos de
Carlos Caitro Soto de la Colina, cajonero y compositor peruano. Paco
de Lucía intuye y entiende, al conocer este instrumento peruano, que
puede ser una solución a la permanente necesidad de percusión que
requiere el flamenco, y lo añade, en complicidad con Rubem Dantas, a
los elementos percusivos utilizados en su sexteto de entonces,
convirtiéndose el cajón desde ese momento y con el paso del tiempo
en un instrumento imprescindible del arte flamenco contemporáneo y,
luego, de otras corrientes musicales internacionales.
Fuente: Wikipedia
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