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1942,
Fallece
Miguel
Hernández
Gilabert,
poeta y
dramaturgo
de especial
relevancia
en la
literatura
española del
siglo xx.
Aunque
tradicionalmente
se le ha
encuadrado
en la
generación
del 36,
Miguel
Hernández
mantuvo una
mayor
proximidad
con la
generación
anterior
hasta el
punto de ser
considerado
por Dámaso
Alonso como
«genial
epígono» de
la
generación
del 27.
Terminada la
Guerra,
decidió irse
a Sevilla
pasando por
Córdoba, con
la intención
de cruzar la
frontera de
Portugal por
Rosal de la
Frontera
(Huelva). La
policía de
Salazar,
dictador
portugués,
lo entregó a
la Guardia
Civil. Desde
la cárcel de
Huelva lo
trasladaron
a Sevilla y
posteriormente
al penal de
la calle
Torrijos en
Madrid (hoy
calle del
Conde de
Peñalver),
de donde,
gracias a
las
gestiones
que realizó
Pablo
Neruda,
salió en
libertad sin
ser
procesado,
en
septiembre
de 1939.
Vuelto a
Orihuela,
fue delatado
y detenido y
ya en la
prisión de
la plaza del
Conde de
Toreno en
Madrid
(antigua
cárcel de
mujeres de
Ventas, hoy
desaparecida),
fue juzgado
y condenado
a muerte en
marzo de
1940,
pasando por
diferentes
prisiones de
España. En
su
indefenso
organismo se
declara una
"tuberculosis
pulmonar
aguda" que
se extiende
a ambos
pulmones.
Miguel
Hernández se
va
consumiendo
inexorablemente.
Falleció,
con treinta
y un años de
edad.
"Después del
amor, la
tierra. /
Después de
la tierra,
nadie". |